La Primaria N.° 13 celebró un siglo de vida con un acto cargado de emoción, memoria y un vínculo diplomático que ya lleva seis décadas.

La Escuela Primaria Común N.° 13 D.E. 20 “República de Filipinas”, ubicada en pleno Mataderos, celebró su centenario con un acto que combinó memoria histórica, identidad barrial y una relación internacional poco común para una institución educativa porteña. 🏫✨

“Agradezco a toda la comunidad educativa, a las familias y a las distintas generaciones que hicieron posible estos cien años de historia”, expresó emocionada la directora Paula Rivadero durante la ceremonia, en un discurso que resumió el sentir de todos los presentes.

Cien años de historia en pocas líneas 👇

Para entender la magnitud del festejo, hay que repasar el recorrido de esta institución, que nació mucho antes de que Mataderos fuera el barrio que hoy conocemos:

  • Fundada el 13 de abril de 1926 como Escuela N.° 21 del Distrito Escolar XX 📅
  • En 1938 se trasladó a su actual edificio de la calle Cosquín, donde sigue funcionando hoy
  • En 1965 tomó el nombre “República de Filipinas”, iniciando un vínculo diplomático que continúa vigente
  • El año pasado se cumplieron 50 años de la imposición de ese nombre

En representación del Ministerio de Educación porteño, el director de Educación Primaria, Rodrigo Stansack, hizo entrega de una placa conmemorativa por el centenario y destacó especialmente el protagonismo de los estudiantes, quienes compartieron con orgullo la identidad y la historia de su escuela. También reconoció el trabajo conjunto de docentes, familias y vecinos a lo largo de tantas décadas.

La jornada tuvo un condimento especial: la presencia de la embajadora de Filipinas en la Argentina, Grace Cruz Fabella, quien felicitó a la comunidad educativa y recordó el medio siglo cumplido el año pasado desde que la escuela lleva ese nombre. Al cierre del acto, exalumnos se acercaron a compartir con la embajadora sus recuerdos personales de aquella histórica ceremonia de 1965, en una escena que emocionó a más de uno.

Un festejo con doble motivo 🧐

El lazo entre esta institución de Mataderos y la República de Filipinas, que ya lleva 60 años, es un ejemplo poco frecuente de cómo un nombre puesto en 1965 terminó generando una relación diplomática y cultural sostenida en el tiempo, con visitas, memorias compartidas y un fuerte sentido de pertenencia para varias generaciones de alumnos. Además, la jornada sumó otro hito: la biblioteca de la escuela fue bautizada con el nombre del escritor Luis María Pescetti, elegido mediante un proceso participativo que involucró a toda la comunidad escolar, otra muestra de que en esta escuela las decisiones importantes se toman entre todos.

Entre placas, recuerdos y una embajadora emocionada, la “República de Filipinas” demostró que cien años no es solo una cifra: es la prueba de que una escuela de barrio puede convertirse en un pedazo de historia viva para toda una comunidad. 🙌