Jorge Macri recorrió las obras y confirmó que se apunta directo a la máxima categoría.

El nuevo Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires ya tiene el 60% de sus obras terminadas. Y no es un dato menor: el objetivo ya no es solo recibir al MotoGP el año que viene, sino algo mucho más ambicioso 🚨: que la Fórmula 1 vuelva a rugir en Buenos Aires después de 28 años de ausencia.

“Tomamos la decisión de ir por las obras que requiere la F1, que son un túnel de acceso, una horquilla más larga y una pista distinta”, confirmó el Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, durante la recorrida por el predio. Ahí, sobre el asfalto que todavía huele a obra nueva, los autos podrán alcanzar hasta 340 kilómetros por hora 🏎️💨.

Cuando arrancaron los trabajos en enero, la idea original era más modesta: dejar todo listo para el MotoGP. Pero a medida que avanzaba la obra, en la Ciudad decidieron pegar el volantazo (con perdón del juego de palabras) y apuntar directo a los máximos estándares que exige la Fórmula 1. Así fue como surgió la gran novedad del rediseño: estirar la recta opuesta sobre el terreno que hasta ahora ocupaba el kartódromo, sumando así una nueva horquilla al trazado. El kartódromo, de hecho, ya está siendo desarmado para ser reubicado en otro sector.

Estos son los datos clave que reconstruí tras recorrer el predio y hablar con las autoridades:

  • 📅 Las obras están a cargo de AUSA, arrancaron en enero y deberían quedar terminadas antes de fin de año.
  • 🏗️ Detrás del proyecto está la Secretaría de Deportes porteña, de la mano de Tilke Engineers & Architects, la firma del ingeniero alemán Hermann Tilke, uno de los nombres más respetados del mundo en diseño de autódromos.
  • 🏍️ El circuito pensado para MotoGP tendrá 4,3 kilómetros y 14 curvas.
  • 🏁 El trazado para Fórmula 1 llegará a los 4,87 kilómetros con 15 curvas.
  • 📏 El ancho mínimo de pista será de 12 metros, que se amplía a 15 en la recta principal y a 18 en la curva 1.
  • 👥 La capacidad proyectada es para 150 mil personas por día, un número que pondría al autódromo entre los más grandes de la región.

No hablamos solo de repavimentar una pista: se trata de levantar, prácticamente desde cero, un autódromo con estándares FIA de primer nivel, algo que Buenos Aires no tenía desde hace décadas.

El secretario de Deportes porteño, Fabián “Chino” Turnes, fue todavía más categórico sobre lo que representa esta apuesta: “Estamos invirtiendo en infraestructura de primer nivel para que la Ciudad vuelva a ser sede de los grandes eventos internacionales y para que miles de porteños puedan disfrutar de un Autódromo moderno, seguro y probablemente el más importante de Latinoamérica. Cada paso nos acerca al objetivo de volver a poner a Buenos Aires en el centro del automovilismo mundial”.

Más allá del cronograma y de los metros de asfalto, lo que está en juego acá es el regreso de Buenos Aires al calendario internacional del automovilismo de élite. La Argentina no recibe una carrera de Fórmula 1 desde 1998, cuando Michael Schumacher se quedó con el Gran Premio en el viejo trazado del “17 de Octubre”. Desde entonces, hubo intentos, rumores y promesas que nunca se concretaron. Lo que hace distinto a este proyecto es que ya no se trata de una expresión de deseo: hay obra en marcha, hay una empresa especializada en diseñar circuitos homologados y hay un cronograma público con fecha de finalización. El MotoGP funcionaría como una especie de “prueba de fuego” en 2027 para después, si todo sale bien, ir por el premio mayor: traer de nuevo a la Máxima.