El arte urbano no siempre está en un museo, a veces está a la vuelta de tu casa y ni te enterás”, me comentó un vecino que pasaba por ahí mientras yo intentaba leer la placa de bronce ya un poco desgastada por el tiempo y el smog porteño.
Y no exageraba. En ese cantero descansa una obra que bien podría colgar en cualquier museo europeo: “Ninfa acostada”, del escultor argentino Pablo Curatella Manes, una de las piezas cubistas más importantes que dio nuestro país. Esto encontré, viñeta por viñeta:
📍 Cantero Dr. Isidoro Ruiz Moreno (1905-1986)
- Abogado especializado en Derecho Internacional y Derecho Aeronáutico
- Diputado provincial y luego diputado nacional por Córdoba
- Llegó a ser ministro de Hacienda
- Escribió obras clave como Derecho público aeronáutico, El pensamiento internacional de Alberdi y Historia de las Relaciones Exteriores Argentinas
🎨 La obra que corona el cantero
- “Ninfa acostada” fue realizada por Curatella Manes en pleno París, en su taller de la rue St. Gilles
- Se expuso en 1935 en el XXV Salón Nacional de Artes Plásticas de Buenos Aires
- Es considerada una de las creaciones cubistas más emblemáticas del artista
A metros, casi sin que uno lo note, otro cantero lleva el nombre de Aníbal Troilo, el Polaco, el bandoneón hecho leyenda del tango. Dos homenajes, dos historias completamente distintas, compartiendo la misma cuadra retirense sin hacer ruido.
Ahora, me detengo en lo que más me atrapó de esta nota: la figura de “Ninfa acostada”. Lo que a simple vista parece una silueta femenina apoyada, es en realidad un ejercicio geométrico notable. Las curvas del pelo y las ondas que corren bajo el cuerpo no son un capricho estético: están pensadas para aligerar visualmente el peso del bronce, generando movimiento donde hay quietud. Es cubismo, sí, pero un cubismo que respira, que no se queda rígido en ángulos duros como uno podría imaginar. Curatella Manes logró algo difícil: hacer que una técnica tan racional como el cubismo transmita sensualidad y liviandad al mismo tiempo. Y pensar que todo eso está ahí, a cielo abierto, resistiendo el tránsito y el paso de los años, sin que la mayoría de los porteños lo sepan. 🙌
Así es Retiro: un barrio de oficinas, bocinas y apuro, que si uno se anima a bajar el ritmo un segundo, te regala arte cubista parisino, historia política cordobesa y tango, todo en la misma esquina. La próxima vez que pases por Posadas y Cerrito, pará un minuto. Puede que la ciudad tenga algo más para contarte. 🕰️✨