El ministro Giménez participó de un encuentro clave en Buenos Aires donde presentó los ejes de la política de seguridad porteña frente a representantes de toda América.
Desde mi lugar, siguiendo de cerca la agenda de seguridad, puedo decir que no es menor lo que ocurrió: la Ciudad de Buenos Aires se posicionó como ejemplo regional al exponer su estrategia ante delegaciones internacionales, en un contexto donde el delito y su prevención ocupan el centro de la escena. 🌎
“La Seguridad y el Orden Público son prioridades para la gestión del Jefe de Gobierno Jorge Macri”, afirmó Giménez durante su intervención, dejando en claro que el eje de la política actual se apoya en una fuerza policial joven, profesional y en constante crecimiento.
El encuentro se dio en el marco del Viaje de Estudios Internacional organizado por el Colegio Interamericano de Defensa (CID), que reúne en la capital argentina a civiles y militares de América y el Caribe. En ese escenario, Giménez detalló los principales lineamientos que guían la política de seguridad local.
Desde mi perspectiva, lo más relevante fue cómo se puso en valor un modelo que combina innovación y gestión estratégica. Entre los puntos destacados, se encuentran:
- 📊 Uso intensivo de tecnología para prevenir el delito
- 🤝 Coordinación entre distintas instituciones del Estado
- 🚓 Patrullaje inteligente basado en análisis de datos
- ⚖️ Trabajo articulado con el sistema judicial
- 🎓 Capacitación constante de las fuerzas de seguridad
El ministro aseguró que estos pilares dieron resultados concretos. Según explicó, en 2025 se registró una baja en todos los delitos en la Ciudad, un dato que, sin dudas, busca consolidar el rumbo de la gestión actual.
Además, remarcó que la Seguridad Urbana representa uno de los mayores desafíos estructurales de la región. En ese sentido, destacó la importancia de sostener políticas públicas enfocadas en la prevención y el control, sin descuidar el rol clave de cada actor dentro del sistema integral de seguridad.
Otro punto que me llamó la atención fue el énfasis en el equilibrio entre protección y control: cuidar a quienes cumplen la ley y actuar con firmeza frente a quienes la infringen. Esa dualidad aparece como uno de los ejes discursivos más fuertes del modelo porteño.
Lo más importante, y lo remarco, es que el enfoque integral —que combina tecnología, presencia territorial y cooperación internacional— se presenta como una herramienta clave para enfrentar problemáticas complejas. Este tipo de encuentros no solo permiten mostrar resultados, sino también nutrirse de experiencias externas y fortalecer redes de trabajo entre países.