El Hospital Argerich avanza con un ambicioso paquete de obras que busca cambiar la forma en que pacientes y profesionales transitan el establecimiento. Nuevos espacios quirúrgicos, una Guardia ampliada y mejoras en Kinesiología apuntan a aumentar la capacidad de atención y hacer más eficientes los circuitos internos.
Se trata de reorganizar sectores estratégicos de uno de los hospitales de referencia de la Ciudad para responder mejor a la demanda y ofrecer ambientes más adecuados tanto para quienes se atienden como para los equipos de salud.
“Las obras forman parte de una estrategia de fortalecimiento de la infraestructura sanitaria de la Ciudad de Buenos Aires”, explicaron desde el área de Salud porteña, en relación con un conjunto de trabajos que se encuentran en distintas etapas de ejecución y planificación.
Una de las intervenciones principales es la construcción de una nueva sala de procedimientos quirúrgicos ambulatorios, cuya ejecución se encuentra avanzada. La idea es concentrar allí prácticas que actualmente se desarrollan en diferentes sectores del hospital y, de esa manera, ordenar los recorridos y mejorar el funcionamiento cotidiano.
Dentro de esta reorganización también está previsto trasladar la sala de Endoscopía al sexto piso. El nuevo espacio tendrá mayor amplitud y mejores condiciones de circulación.
El dato que permite dimensionar el impacto es contundente: el Argerich realiza aproximadamente 200 procedimientos endoscópicos por mes, incluidos estudios altos y bajos y numerosas prácticas terapéuticas.
- La nueva infraestructura permitirá acompañar esa demanda.
- Los circuitos de atención estarán más concentrados y organizados.
- Los quirófanos centrales podrán destinarse principalmente a intervenciones de mayor complejidad.
Una Guardia con más capacidad
Otra obra clave se concentra en la Guardia, ubicada en el subsuelo sobre la Avenida Almirante Brown. En este caso, el objetivo es ampliar la capacidad física y reorganizar tanto las áreas críticas como las destinadas a atención ambulatoria.
El sector de observación crítica será reestructurado de manera integral y contará con nuevas camas. Además, los actuales dormitorios serán adaptados para incorporar espacios de apoyo para el personal, oficinas e informes.
La transformación también llegará al área ambulatoria. Sobre el sector del actual estacionamiento, hacia Almirante Brown, se construye un nuevo volumen que permitirá sumar consultorios en el subsuelo y dormitorios para los médicos de guardia en el nivel superior.
El plan contempla, además, la ampliación y remodelación del servicio de Kinesiología. Actualmente, la ampliación se encuentra en ejecución y permitirá sumar un gimnasio, áreas de apoyo y oficinas para los trabajadores.
A esto se agregará la remodelación de los consultorios y boxes existentes, con el objetivo de aprovechar mejor el espacio y ampliar las posibilidades de atención.
También están previstas intervenciones vinculadas con Cámara Gamma, donde se proyectan sectores destinados a informes y áreas de espera para pacientes, compartidas con Kinesiología. Mientras la ampliación de Kinesiología ya está en marcha, los trabajos sobre Cámara Gamma y la remodelación del sector existente forman parte de las obras proyectadas.
No se trata solamente de sumar metros cuadrados: la apuesta es ordenar los recorridos, separar funciones, aumentar la capacidad disponible y reservar los espacios de mayor complejidad para las intervenciones que realmente los necesitan.
El traslado de Endoscopía, la ampliación de la Guardia y la renovación de Kinesiología responden a una misma lógica: hacer que la infraestructura acompañe la demanda sanitaria. En un hospital donde se realizan cientos de prácticas cada mes, mejorar la circulación y distribuir mejor los servicios puede convertirse en una herramienta concreta para agilizar la atención y generar mejores condiciones de trabajo.