Después de décadas de reclamos y años de demoras, el penal de Villa Devoto comenzó a vaciarse con el traslado progresivo de sus internos. El operativo marca un paso clave para concretar el cierre definitivo de la prisión porteña.

El traslado de unos 1.500 presos hacia el nuevo complejo penitenciario de Marcos Paz ya está en marcha. Desde Retiroweb, te contamos cómo será el operativo, qué características tiene la nueva cárcel y por qué esta medida representa un cambio importante para la Ciudad de Buenos Aires.

El Gobierno porteño y la Nación avanzaron con un convenio que permitió poner en marcha el traslado de los internos de Villa Devoto. La medida busca concretar el cierre definitivo de un penal que durante décadas formó parte de la realidad cotidiana del barrio y cuya desocupación era un compromiso asumido con los vecinos.

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, celebró el inicio del proceso y destacó el trabajo conjunto entre las distintas administraciones. “Histórico. Ya es una realidad el desalojo de la Cárcel de Devoto”, expresó, al reconocer la participación del presidente Javier Milei, Karina Milei, la ministra Alejandra Monteoliva y otros funcionarios nacionales y porteños.

Desde nuestra mirada en Retiroweb, el comienzo del traslado representa mucho más que un cambio de establecimiento: abre una nueva etapa en la organización penitenciaria y en una demanda histórica de los habitantes de Devoto.

El movimiento de los internos no se realizará de manera indiscriminada. Para garantizar la seguridad, se conformó un Comando Unificado con representantes de las fuerzas federales, la Ciudad y la provincia de Buenos Aires.

Este organismo tiene a su cargo la planificación y ejecución de cada etapa, con especial atención a las características de los detenidos y a los posibles riesgos durante los desplazamientos.

Entre los puntos centrales del procedimiento se destacan:

  • Traslado gradual: los internos serán llevados a Marcos Paz de manera progresiva.
  • Evaluación individual: el operativo contempla el perfil criminológico de cada preso.
  • Coordinación entre jurisdicciones: las fuerzas de seguridad trabajarán de forma conjunta para organizar los movimientos.
  • Prevención de riesgos: se busca reducir los incidentes durante el traslado y garantizar la seguridad del procedimiento.

El nuevo complejo penitenciario fue construido por el Gobierno de la Ciudad y entregado al Ministerio de Seguridad de la Nación. Su desarrollo atravesó una paralización de cinco años, hasta que la administración de Jorge Macri decidió reactivar las obras en diciembre de 2024.

El establecimiento se levantó sobre un predio de 80 hectáreas y cuenta con cuatro unidades de alojamiento de máxima seguridad, con capacidad total para 2.232 internos.

La infraestructura busca ofrecer una alternativa al histórico penal de Villa Devoto y ampliar la capacidad de alojamiento penitenciario fuera de la Ciudad.

El plan no termina con la salida de los presos de Devoto. Una vez completado ese proceso, está previsto trasladar a Marcos Paz a otros 350 detenidos alojados en comisarías y alcaidías de la Policía de la Ciudad, que se encuentran a disposición de la Justicia nacional.

Este punto resulta central porque vincula el cierre del penal porteño con otra problemática: la presencia de personas detenidas en dependencias policiales. La reorganización busca liberar espacio en esas instalaciones y concentrar a los internos en un establecimiento penitenciario preparado para alojarlos.