El programa porteño permite unificar cargos y concentrar horas en una misma institución, y ya empieza a transformar el día a día de profesores y estudiantes.
Imaginate tener que correr entre cinco escuelas distintas en una misma semana, con apenas minutos para trasladarte de una a otra, sin tiempo real para planificar ni para conocer a tus colegas. Esa era, hasta hace poco, la rutina de muchísimos profesores porteños. Te cuento que Secundaria Aprende, el programa que reorganiza la escuela secundaria, ya está cambiando esa lógica de raíz.
“Antes de Secundaria Aprende trabajaba en cinco escuelas. Con Secundaria Aprende pude concentrar la mayoría de mis horas en esta escuela en la que estoy ahora”, cuenta Grisel Landeta, profesora de Inglés, y esa frase resume bastante bien el espíritu de todo el programa.
La propuesta apunta a algo bastante simple de explicar pero difícil de lograr en la práctica: que los profesores puedan unificar cargos y sumar más horas en un mismo colegio, en lugar de repartirse entre varias instituciones. Te dejo los puntos más importantes de esta reorganización:
- 🎯 Objetivo central: mejorar los aprendizajes de los estudiantes y, al mismo tiempo, las condiciones de trabajo docente.
- 🔄 Menos fragmentación: al concentrar horas en una sola escuela, se reduce el ir y venir constante entre distintos establecimientos.
- ⏰ Horas extraclase: permiten planificar, intercambiar con colegas y armar proyectos conjuntos dentro de la propia jornada laboral, sin tener que llevarse trabajo a casa.
- 🤝 Más vínculo entre docentes: al pasar más tiempo en la misma institución, se favorece el conocimiento mutuo y el trabajo en equipo.
Sobre este último punto, Landeta también remarcó el valor de las horas extraclase: “Tenemos horas extraclase que podemos aprovechar para planificar, para conversar con las compañeras sobre qué están trabajando, cómo están trabajando. Nos podemos dedicar en el trabajo a las cosas del trabajo y no tenemos que llevarnos tanto a nuestros hogares”.
Otro testimonio que suma a esta idea es el de David Estrada, profesor y licenciado en Comunicación, quien destacó lo que significa permanecer más tiempo en la misma escuela: “Pude conocer más a los profesores de mi área particularmente y a los de otras áreas también, para poder hacer trabajos conjuntos, hacer producciones”.
Durante años, la fragmentación horaria entre varias escuelas fue una de las principales trabas para construir proyectos institucionales sólidos y para que los profesores pudieran acompañar de cerca las trayectorias de sus estudiantes. Al concentrar horas y sumar tiempo pago para planificar y trabajar en equipo, Secundaria Aprende ataca directamente ese problema estructural, devolviéndole al docente algo tan valioso como escaso: tiempo institucional real.