El equipo móvil del MOA recorre la Ciudad reparando en el momento los daños que sufren monumentos y obras de arte en el espacio público.

Hay un servicio de emergencias que casi nadie conoce, pero que actúa cada vez que una estatua, un busto o un monumento porteño lo necesita. Así lo pude confirmar al indagar sobre la cuadrilla móvil del MOA (Monumentos y Obras de Arte), que cumplió dos años de trabajo ininterrumpido y que ya lleva más de 60 intervenciones en lo que va del año. 🚑🎨

“El MOA es el corazón del cuidado del patrimonio escultórico porteño”, sostuvo el ministro de Espacio Público, Ignacio Baistrocchi, al referirse a la renovación de este dispositivo que hoy permite mantener las más de 2.400 obras de arte distribuidas por toda la Ciudad.

A diferencia del histórico taller de Plaza Sicilia, donde se hacen las restauraciones más profundas y de mayor duración, esta cuadrilla actúa directamente en la calle. Repasando el detalle de sus funciones, me encontré con una lista bastante amplia de tareas que realizan in situ:

  • 🖌️ Borrado de grafitis y pintura de bases o pátinas
  • 🧽 Limpiezas y restauraciones acotadas
  • 🚚 Traslados y emplazamientos de obras en el espacio público
  • 🩹 Los llamados “primeros auxilios” ante daños urgentes

Lo que más me llamó la atención al meterme en el funcionamiento interno es el nivel de rigurosidad que exige cada intervención. Antes de tocar cualquier obra, el equipo documenta por escrito y con fotos el estado en que se encuentra, y realiza estudios previos de seguridad y estabilidad para saber qué métodos y materiales conviene aplicar. Si el daño es demasiado grande, ahí sí la pieza viaja hasta el taller para una restauración más completa.

Otro dato no menor: todas las acciones que ejecuta la cuadrilla son reversibles, para no condicionar futuras restauraciones. Y cuando surge algo inesperado, se apoyan en criterios reconocidos internacionalmente, como la Carta de Venecia, que fija los principios para conservar monumentos y conjuntos histórico-artísticos.

¿Cómo se activa esta “ambulancia” del arte urbano? Puede salir por relevamientos propios del MOA, pedidos de otras áreas del Gobierno porteño, o directamente por reclamos vecinales a través del 147, BA Colaborativa, las comunas o las redes sociales. Es decir, cualquier vecino que note un daño en una obra puede ser quien dispare la intervención. 📲

En el reciente listado de trabajos aparecen nombres que forman parte del paisaje cotidiano de la Ciudad: el Monumento a Rubén Darío, el Centinela de la Patria en Parque Centenario, la Loba Romana de Parque Lezama, el Cenotafio a los Caídos en Malvinas, el busto de Rosario Vera Peñaloza, la Flor de Irupé, el Monumento a Belgrano, y los homenajes a Quinquela Martín, al Almirante Brown y al Canto al Trabajo, entre muchos otros. También intervinieron en placas, mástiles, relieves y fuentes repartidas por distintos barrios.

Lo central de toda esta historia, y que vale la pena remarcar, es que detrás de cada estatua que vemos intacta en una plaza hay un trabajo silencioso y constante que evita que el deterioro avance. No se trata solo de estética: es la forma en que la Ciudad conserva su memoria histórica y cultural frente al paso del tiempo, el clima y, lamentablemente, también el vandalismo.

Así que la próxima vez que pases por una plaza y veas un monumento reluciente, ya sabés que probablemente por ahí pasó la cuadrilla móvil del MOA, haciendo su trabajo sin pedir aplausos. 👏🗿