Una investigación de la Policía de la Ciudad dejó al descubierto una organización criminal que, desde penales bonaerenses, extorsionaba a mujeres —muchas de ellas menores— utilizando fotos íntimas y engaños en redes sociales.
Una investigación de la Policía de la Ciudad dejó al descubierto una organización criminal que, desde penales bonaerenses, extorsionaba a mujeres —muchas de ellas menores— utilizando fotos íntimas y engaños en redes sociales.
“Se trató de una investigación compleja que requirió análisis tecnológico y seguimiento de múltiples perfiles digitales”, confiaron fuentes cercanas a la causa, encabezada por la UFIJ N°8 de Berazategui, bajo la órbita del fiscal Ernesto Daniel Ichazo.
- 📱 Los delincuentes contactaban a jóvenes a través de redes sociales, haciéndose pasar por productores de moda.
- 👗 Les ofrecían supuestos trabajos como modelos de ropa interior, solicitando fotos o videos para “evaluar talles”.
- 💸 En algunos casos, pedían dinero para crear falsos “books profesionales”.
- 🔞 Con el material en su poder, comenzaban las amenazas: exigían videollamadas sexuales bajo presión.
- ⚠️ Si las víctimas se negaban, amenazaban con enviar las imágenes a familiares o compañeros.
Pero el entramado no terminaba ahí. También detecté que utilizaban esas fotos para crear perfiles falsos y atraer a hombres, a quienes luego extorsionaban haciéndose pasar por policías. Les exigían dinero a cambio de no denunciarlos por supuestos delitos vinculados a menores.
Incluso, en una maniobra aún más grave, ofrecían a las víctimas como si fueran trabajadoras sexuales en plataformas clandestinas, todo sin su consentimiento.
Los allanamientos realizados por la División Investigaciones Tecnológicas Especiales permitieron secuestrar teléfonos celulares y anotaciones que ahora son clave para profundizar la causa. 📂
Desde una celda, con acceso a un teléfono, estos delincuentes lograron montar una red de manipulación psicológica que explotó la vulnerabilidad de las víctimas. La sextorsión no solo deja daños económicos, sino también secuelas emocionales profundas, especialmente cuando involucra a menores. La tecnología, en este caso, fue utilizada como arma.