Con nuevos puentes, colectoras y un ambicioso plan urbano, la autopista Dellepiane vuelve a estar operativa y proyecta convertirse en la primera Autopista Parque de la Ciudad.
“Este es un paso clave para mejorar la conectividad y la seguridad vial”, remarcan desde el área de infraestructura, mientras destacan la magnitud de los trabajos realizados durante el último fin de semana.
La reapertura de la traza, que conecta la AU 25 de Mayo con la Av. General Paz y Riccheri, se concretó tras un operativo técnico de gran escala que incluyó la instalación de nuevas estructuras clave.
Entre los trabajos más relevantes que pude relevar:
• Montaje de un puente vehicular y peatonal sobre la calle Río Negro
• Colocación de 8 vigas de 36 metros, con un peso de 40 toneladas cada una
• Nuevo puente de 14 metros de ancho con 4 carriles y veredas laterales
• Instalación de un puente ferroviario para el tren Belgrano Sur
• Uso de grúas pesadas para mover losas de hasta 110 toneladas
Además, estas intervenciones permitirán avanzar en un punto crítico: la continuidad de las colectoras, hoy interrumpidas, lo que genera cuellos de botella y demoras en la circulación diaria.
Pero lo más ambicioso aparece en el llamado Máster Plan Dellepiane, que busca reconvertir toda la traza en una Autopista Parque. Este proyecto impactará directamente en:
• Más de 200 mil vehículos que circulan a diario
• 63 mil vecinos beneficiados en la zona
• 15 mil usuarios de transporte público
Entre las mejoras proyectadas se destacan:
• Nuevos accesos y egresos más seguros
• Recambio de defensas y sistemas de contención
• Corredor exclusivo para colectivos en el centro de la autopista
• 6 paradores centrales con accesos peatonales seguros
• Pasarelas elevadas con rampas inclusivas
También se sumará un parque lineal de 4 kilómetros con espacios verdes, canchas, bicisendas y circuitos aeróbicos, algo que cambia completamente la lógica de la autopista tradicional.
A esto se le agrega una obra hidráulica clave en la Cuenca Cildáñez:
• Construcción de 2.700 metros de conductos
• Incorporación de 247 nuevos sumideros
• Mejora del drenaje para evitar inundaciones
Lo que más me impacta de esta transformación es que ya no se piensa solo en autos, sino en las personas. La Dellepiane deja de ser una simple vía rápida para convertirse en un espacio integrado, donde conviven transporte, espacio público y soluciones ambientales. Este cambio de paradigma es, sin dudas, el corazón de la obra.