Con más de seis décadas de trabajo, la Asociación Cooperadora del Hospital Ricardo Gutiérrez reafirma su rol clave en el fortalecimiento del sistema de salud infantil en la Ciudad.

Hay historias que nacen en momentos críticos y se transforman en pilares fundamentales: así empezó la Cooperadora del Hospital Gutiérrez, y hoy sigue siendo un motor solidario indispensable 🏥.

“A lo largo de estos años, cada proyecto y cada familia acompañada reflejan una tarea colectiva guiada por la vocación de servicio”, expresó Alicia Elena Garré, presidenta de la institución.

El reciente encuentro que reunió a autoridades del Gobierno porteño, profesionales de la salud y voluntarios volvió a poner en valor una historia que comenzó en 1956, en plena epidemia de poliomielitis en la Argentina.

Desde mi mirada, lo que nació como una respuesta urgente ante una crisis sanitaria se convirtió en una organización clave para el desarrollo del sistema de salud pediátrico.

En aquel entonces, un evento solidario en el Luna Park permitió recaudar fondos para comprar equipos vitales como pulmotores. Ese gesto inicial dio origen a la Asociación Cooperadora del Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez, que desde entonces no dejó de crecer.

Hoy, su impacto se refleja en múltiples áreas:

• Modernización de espacios hospitalarios 🛠️
• Compra de equipamiento médico de alta complejidad
• Asistencia directa a pacientes y sus familias
• Acompañamiento emocional en momentos críticos
• Desarrollo de proyectos con planificación estratégica

Durante el evento participaron autoridades como el subsecretario Mariano Lomolino, junto a directivos de la Cooperadora, médicos y voluntarios, quienes destacaron el trabajo conjunto que permite sostener este tipo de iniciativas.

Uno de los puntos más relevantes es la capacidad de la organización para anticipar necesidades. No se trata solo de reaccionar ante urgencias, sino de planificar a largo plazo para mejorar la calidad de atención.

Además, la Cooperadora cuenta con un equipo interdisciplinario que trabaja de manera constante para generar nuevas propuestas y enfrentar desafíos complejos dentro del ámbito sanitario.

El Hospital Gutiérrez, por su parte, es uno de los centros pediátricos más importantes del país, y el rol de esta asociación resulta clave para potenciar su funcionamiento y ampliar sus capacidades.

Este vínculo entre el Estado y la sociedad civil es, sin dudas, uno de los pilares que sostienen el sistema de salud pública.

En el corazón de esta historia está la solidaridad organizada. La Cooperadora no solo aporta recursos, sino que construye una red de contención que impacta directamente en la calidad de vida de miles de chicos y sus familias. Su trabajo demuestra que cuando hay compromiso sostenido y planificación, las acciones individuales se transforman en cambios estructurales.