🦋 La obra de Andrea Pasut irrumpe en el tránsito subterráneo con una fuerza poética arrolladora: homenaje, identidad y diversidad desplegados en alas de mariposa. El arte vuelve a respirar bajo tierra.

Ver arte en el subte siempre me conmueve. Pero esta vez, algo fue distinto. Caminando por la Línea C, una ráfaga de color me detuvo en seco: treinta mariposas volaban sobre una pared, como escapando del concreto. Y en ese instante entendí que estaba ante algo más que un mural: era un manifiesto visual de memoria, lucha y visibilidad. “30 mariposas volando”, la obra de la artista Andrea Pasut, llegó para quedarse y para decir, sin pedir permiso, que las paredes también hablan.

“Para mí es un sueño ser parte de les artistas que exponen sus obras en el subte, lo deseaba hace mucho tiempo. Agradezco que nos reconozcan y nos den la visibilidad que necesitamos, me siento honrada”, expresó Pasut con emoción. Y agregó: “El subte representa a les artistas, y me gusta que desde mi arte se pueda reflejar y representar a toda una comunidad”.

🚇 El subte como galería viva

La iniciativa forma parte del programa cultural del subte porteño, que hace años convierte estaciones en espacios expositivos. Este mural, en particular, combina potencia visual con profundidad simbólica:

  • 🦋 Las mariposas simbolizan libertad, transformación y memoria. En muchas culturas, son también portadoras de almas, y en el arte LGBTQ+ representan identidad y resiliencia.

  • 🎨 Técnica mixta: colores vibrantes, texturas marcadas y una composición que da la sensación de movimiento constante.

  • 🌈 Representación de la diversidad: cada mariposa es distinta, con sus propios colores y formas, como metáfora de la pluralidad dentro de la comunidad.

  • 📍 Ubicación estratégica: emplazada en la Línea C, una de las más transitadas, garantiza visibilidad a miles de personas por día.

El mural también se inscribe en una tradición más amplia del arte público feminista y disidente en Argentina, que busca recuperar el espacio público como territorio de expresión. “El arte no solo decora, también incomoda, interpela y transforma. Eso es lo que me interesa generar”, explicó Andrea en la inauguración.


💬 Una obra que también es un acto político

Andrea Pasut no es nueva en el circuito del arte muralista, pero esta intervención marca un antes y un después en su trayectoria. Con una fuerte impronta de activismo y militancia artística, su obra se ha enfocado en visibilizar cuerpos, identidades y narrativas que muchas veces quedan fuera de los grandes relatos.

Además, el título del mural —30 mariposas volando— puede leerse también como un guiño poético a las hermanas Mirabal, asesinadas en República Dominicana por luchar contra la dictadura de Trujillo y conocidas como “Las Mariposas”, ícono internacional de resistencia y lucha contra la violencia de género.

Desde mi mirada, ver este mural en un espacio tan cotidiano como el subte me recordó que el arte no es un lujo de museo: es una herramienta de transformación que se mete en la rutina, la interrumpe y la resignifica. Y eso, sinceramente, me parece una forma muy hermosa de hackear lo urbano con poesía.