El Museo Larreta presenta una doble propuesta que cruza tradición y contemporaneidad, con el regreso de Adolfo Estrada y una nueva edición de Intervenciones mínimas.
Me encontré frente a una muestra que no solo expone obras, sino que narra una transformación profunda: “Estrada. El color tejido” marca el giro de un artista consagrado hacia un lenguaje tan antiguo como vigente, donde el hilo reemplaza al pincel.
“Es una obra que se construye entre culturas, donde cada trama cuenta algo más que una forma”, podría resumir el espíritu de esta exposición, en la que el propio recorrido de Adolfo Estrada se entrelaza con el saber milenario de tejedoras iraníes 🌍.
La exposición, curada por Carmen Schjaer, presenta una serie de tapices que condensan más de seis décadas de investigación del artista sobre la abstracción geométrica. Esta nueva etapa no abandona su esencia, pero sí redefine su soporte:
- 🧶 Transición artística: Estrada pasa de la pintura al textil sin perder su rigor geométrico.
- 🌱 Materiales nobles: Uso de lanas teñidas con pigmentos naturales de origen vegetal.
- 🤝 Trabajo colaborativo: Producción junto a maestras tejedoras del norte de Irán.
- 📐 Fidelidad y espontaneidad: Las piezas siguen bocetos precisos, pero incorporan la impronta artesanal.
El recorrido del artista también aporta contexto a esta evolución. Nacido en Buenos Aires en 1942, inició su formación de manera autodidacta, influenciado tanto por el arte sacro como por referentes modernos europeos. Su radicación en Madrid a los 19 años consolidó un lenguaje propio basado en la estructura, el color y la repetición.
En paralelo, el museo presenta “Intervenciones mínimas V”, una propuesta que suma nuevas miradas contemporáneas:
- 🖌️ Obras de Eugenia Correa (acrílico sobre tabla)
- 🍃 Trabajos de Paula Zaccaria (pigmentos naturales sobre papel japonés)
- 🏛️ Diálogo con la colección histórica del museo
- 🎯 Curaduría de Delfina Helguera
Esta iniciativa busca generar cruces sutiles entre pasado y presente sin alterar el recorrido habitual, invitando al visitante a descubrir conexiones inesperadas.
Estrada no solo cambia de técnica, sino que amplía su universo creativo al integrar otras culturas y tiempos. Esa fusión convierte a cada tapiz en una pieza única, donde lo conceptual y lo manual conviven en equilibrio. Además, el diálogo con artistas contemporáneas refuerza la idea de que el arte sigue siendo un territorio en constante construcción.