Jorge Macri inauguró la edición número 50 del evento literario más importante del país y reafirmó el compromiso con la cultura como motor de identidad y desarrollo.
La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires abrió sus puertas y, desde el primer momento, dejó algo en claro: la cultura sigue siendo protagonista en la Ciudad. Estuve presente en la inauguración y no fue solo un acto formal, sino una declaración de principios.
“La cultura es una inversión que siempre vamos a sostener”, afirmó Jorge Macri frente a un auditorio colmado en La Rural. La frase resonó fuerte, no solo por el contexto actual, sino por el mensaje político y social que implica.
La edición número 50 de la Feria del Libro comenzó con una fuerte impronta institucional y cultural, reuniendo a figuras clave del ámbito público y literario. Acompañaron al Jefe de Gobierno la ministra de Cultura, Gabriela Ricardes, y el ministro de Desarrollo Económico, Hernán Lombardi, junto a representantes internacionales y referentes del sector.
Entre los anuncios y definiciones más relevantes que pude registrar:
- Se destacó la importancia de sostener la inversión cultural como parte del desarrollo urbano.
- La Ciudad cuenta con 31 bibliotecas públicas, muchas de ellas renovadas en los últimos años.
- En dos años, la cantidad de socios en bibliotecas pasó de 90 mil a 170 mil.
- Se sumaron espacios como la Biblioteca Tomás Eloy Martínez y la Biblioteca Digital Jorge Luis Borges.
- Se impulsó el sistema de “bibliosubtes”, inspirado en modelos de ciudades europeas.
Además, se anunciaron avances en la proyección internacional de Buenos Aires como polo cultural:
- Participación por primera vez en la Feria del Libro de Nueva York.
- Confirmación para la Feria de Guadalajara en 2027.
Uno de los momentos más inesperados y celebrados fue la aparición de Fito Páez como invitado sorpresa, aportando un cierre musical que elevó el clima de la jornada 🎶.
La feria, que se desarrollará hasta el 11 de mayo en La Rural, contará con la حضور de figuras internacionales de peso como J. M. Coetzee, Mo Yan, Arturo Pérez-Reverte y Leonardo Padura, lo que refuerza su carácter global.
Por un lado, el fortalecimiento de la identidad cultural local, con políticas que apuntan a ampliar el acceso y la participación. Por otro, la necesidad de proyectar esa producción más allá de las fronteras. Desde mi perspectiva, lo más importante es entender que la cultura no es un gasto, sino una inversión estratégica que impacta en la educación, la economía y la construcción de comunidad. Esta feria es una muestra concreta de eso.