El Gobierno porteño anunció un proyecto que combina urbanización, seguridad y acceso a la vivienda, con una mirada que —según sostienen— deja atrás viejas prácticas y pone el foco en resultados concretos.
En una apuesta que no pasa desapercibida, la Ciudad de Buenos Aires lanza un plan que busca cambiar las reglas del juego en materia habitacional: menos promesas abstractas y más soluciones medibles. Yo veo en esta iniciativa un giro claro hacia políticas que pretenden mostrar impacto real, en un contexto donde el acceso a la vivienda sigue siendo un desafío crítico. 🏗️
“Con la plata que antes se destinaba a regalar viviendas en las villas vamos a construir nuevas para familias de clase media y para policías. Va a ser hogar de la gente que trabaja, de los que cumplen y de los que se esfuerzan todos los días para salir adelante. Se terminó el vale todo”, afirmó Jorge Macri, acompañado por el jefe de la Policía porteña, Diego Casaló.
El anuncio se realizó en el predio de la avenida La Plata, un espacio que, según las autoridades, estaba marcado por el abandono y la ocupación irregular. Desde mi perspectiva, el mensaje político es tan fuerte como la obra en sí: recuperar terrenos y redirigir recursos hacia sectores específicos.
El proyecto contempla la construcción de un edificio con características definidas:
- 🏢 8 monoambientes
- 🛏️ 29 departamentos de un dormitorio
- 👨👩👧 16 unidades de dos dormitorios
- 📍 9 pisos en total
- 🛍️ Locales comerciales en planta baja
- 🌳 SUM, parque interno y cocheras
Además, estará ubicado junto al CeSAC 42, lo que suma un componente clave de acceso a la salud.
En términos económicos, la Ciudad proyectó para este año un presupuesto de $13.171 millones destinado a la ayuda habitacional para la clase media. Esta cifra no es menor y refleja, al menos en los papeles, una reorientación de prioridades.
También hubo lugar para críticas al pasado reciente. “El desastre que fue este predio dice mucho del abandono… había cientos de propiedades usurpadas y nadie hacía nada”, remarcó Macri, reforzando la narrativa de recuperación y orden.
Desde mi mirada, lo más relevante es que la Ciudad busca medir, evaluar y reconocer acciones concretas, poniendo el foco en resultados tangibles. Este tipo de políticas no solo promueven derechos, sino que también establecen estándares que obligan a repensar cómo se diseñan los espacios, los servicios y la comunicación pública. La inclusión, en este caso, se traduce en decisiones presupuestarias y urbanísticas concretas.