Con más de dos mil cadetes de la Policía y casi doscientos aspirantes a bomberos, comenzó un nuevo ciclo de formación en el Instituto Superior de Seguridad Pública, una institución clave para el sistema de seguridad porteño.
La seguridad de una ciudad empieza mucho antes de que un patrullero salga a la calle o de que una autobomba responda a una emergencia. Empieza en las aulas, en el entrenamiento y en la formación de quienes asumirán la responsabilidad de proteger a millones de personas. Por eso, presenciar el inicio de clases de más de dos mil futuros policías y bomberos en el Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP) no es un hecho menor: es el primer paso de una nueva generación que pronto estará trabajando en la seguridad de Buenos Aires.
“Cadetes, muy pronto serán la diferencia entre el miedo y la tranquilidad de una familia”, expresó el jefe de Gobierno, Jorge Macri, durante el acto de apertura. Sus palabras resumieron el peso de la misión que comienzan a asumir estos jóvenes que eligieron dedicar su vida al servicio público.
Un total de 2.349 estudiantes iniciaron el ciclo de formación en el Instituto Superior de Seguridad Pública, la institución encargada de preparar a los futuros integrantes de la Policía de la Ciudad y del Cuerpo de Bomberos.
El nuevo contingente está compuesto por:
• 2.152 cadetes de la Policía de la Ciudad
• 197 aspirantes al Cuerpo de Bomberos
Según informaron las autoridades, más de la mitad de los estudiantes egresará en julio, lo que permitirá reforzar la presencia de personal en las calles en el corto plazo.
El ISSP funciona en Villa Soldati, en un predio de aproximadamente 10 hectáreas, considerado uno de los centros de formación en seguridad más importantes de América Latina. Allí se desarrollan entrenamientos físicos, clases teóricas y simulaciones operativas que buscan preparar a los cadetes para situaciones reales.
Uno de los elementos más destacados del instituto es su Centro de Monitoreo Urbano, que se utiliza para capacitar a los agentes en el uso de tecnología aplicada a la prevención del delito y la gestión de emergencias.
Durante el acto realizado en la Plaza de Armas del instituto, el jefe de Gobierno remarcó que la seguridad sigue siendo una de las prioridades de la gestión porteña.
“Asegurar el orden, el cumplimiento de la ley y proteger la vida y la propiedad privada en cada cuadra de la Ciudad es una decisión política inquebrantable”, afirmó Jorge Macri.
El mandatario también destacó el trabajo de las fuerzas de seguridad y sostuvo que la política del gobierno apunta a fortalecer la prevención y la presencia policial.
“La época del vale todo se terminó. Ahora el que comete un delito sabe que vamos a ir a buscarlo, si hace falta hasta el conurbano”, señaló durante su discurso.
El acto contó con la presencia de varias autoridades del área de seguridad y del gobierno porteño, entre ellas:
• Clara Muzzio, vicejefa de Gobierno
• Horacio Giménez, ministro de Seguridad
• Maximiliano Piñeiro, secretario de Seguridad
• Diego Casaló, jefe de la Policía de la Ciudad
• Javier Martín López Zavaleta, director del ISSP
• Juan Carlos Moriconi, jefe del Cuerpo de Bomberos
• Laura Alonso, legisladora porteña
En materia presupuestaria, la seguridad ocupa un lugar central en las cuentas públicas de la Ciudad. Para el año 2026 se destinará el 15,4 % del presupuesto porteño a esta área, lo que representa aproximadamente 2,6 billones de pesos.
Durante su intervención, el jefe de Gobierno destacó que en los últimos años se registraron avances en distintos indicadores vinculados a la seguridad y al orden urbano.
Según explicó, entre los logros alcanzados se encuentran:
• La reducción de distintos tipos de delitos en la Ciudad.
• La recuperación de más de 600 propiedades que fueron devueltas a sus dueños legítimos.
• La recuperación del espacio público para vecinos y comerciantes.
• El retiro de puestos ilegales y ocupaciones irregulares en diferentes zonas.
Más allá de los anuncios políticos, lo cierto es que la formación de nuevos agentes es una pieza clave para sostener cualquier política de seguridad.
Los cadetes de policía cursan una carrera de dos años, al final de la cual obtienen el título de Técnico Superior en Seguridad Pública.
El proceso formativo incluye distintas etapas:
• Primeros seis meses de clases regulares, con contenidos teóricos y entrenamiento inicial.
• Un año de internación en el instituto, donde se intensifica la preparación operativa.
• Últimos seis meses de práctica profesional, en los que comienzan a ejercer funciones mientras completan los módulos finales de la carrera.
Desde la creación del actual sistema de formación, el instituto ha graduado miles de efectivos que hoy integran la fuerza porteña. Desde 2017 egresaron 11.034 policías distribuidos en 13 promociones.
Mientras observaba a los cadetes iniciar esta etapa, pensé en la magnitud del desafío que tienen por delante. Formarse para actuar en situaciones de riesgo, tomar decisiones bajo presión y sostener el compromiso con la ley no es un camino sencillo.
El inicio de clases en el Instituto Superior de Seguridad Pública marca el comienzo de una nueva etapa para más de dos mil jóvenes que eligieron dedicarse a cuidar a otros. En pocos meses muchos de ellos estarán patrullando barrios, respondiendo emergencias o combatiendo incendios. Y será allí, en la vida cotidiana de la Ciudad, donde se pondrá a prueba todo lo que hoy empiezan a aprender. 🚓🔥