Durante las celebraciones de Nochebuena y Navidad, la Ciudad volvió a mostrar que la prevención salva vidas. Con miles de controles de alcoholemia en puntos estratégicos, bajaron los casos positivos y se reforzó el mensaje de tolerancia y responsabilidad al volante.
Mientras muchos festejaban en familia, yo seguí de cerca un dato que no pasa desapercibido: manejar después de tomar sigue siendo un riesgo enorme, pero esta vez la Ciudad logró algo clave. En plena Nochebuena y Navidad, los controles de alcoholemia dieron una señal clara: se puede celebrar sin poner en peligro a nadie 🎄🚗.
“Cada control no es solo una multa posible, es una vida que se puede salvar”, pensé al conocer que la tasa de positividad cayó a la mitad respecto del año pasado, un dato que habla de mayor conciencia social.
Según los datos oficiales, en más de 30 puestos de alcoholemia ubicados en puntos estratégicos, la Ciudad realizó hasta las 7 de la mañana 5.394 testeos, con apenas 30 casos positivos. A todos se les retuvo la licencia de conducir. La tasa de positividad fue del 0,47%, un número alentador si se lo compara con 2022, cuando fue del 0,83% con una cantidad similar de controles.
El contexto no es menor: en la Ciudad, 1 de cada 5 siniestros viales fatales está relacionado con el consumo de alcohol. Por eso, durante las Fiestas se intensifican los operativos que ya se realizan todo el año en las 15 comunas.
En lo que va de este año ya se efectuaron más de 470.000 controles, con una positividad del 0,97%, y se retuvieron 4.300 licencias, en el marco de una política integral de seguridad vial.
Algunos datos clave de estos operativos 👇
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11 conductores tuvieron más de 1 g/l de alcohol en sangre.
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19 registraron entre 0,5 g/l y 0,99 g/l.
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El dosaje más alto fue de 1,74 g/l, un valor extremadamente peligroso.
Los límites vigentes en la Ciudad son claros:
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🚗 Autos particulares: 0,5 g/l
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🏍️ Motociclistas: 0,2 g/l
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👥 Acompañante de moto: 0,5 g/l
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🚕 Principiantes y profesionales: 0,0 g/l
Las sanciones también son severas:
▪️ Entre 0,5 y 1 g/l: multas de $119.776 a $798.510 e inhabilitación de 2 a 4 meses.
▪️ Desde 1 g/l en adelante: multas de hasta $1.597.020 o arresto, más inhabilitación de hasta 2 años.
▪️ Negarse al control: multa de $798.510 y remisión del vehículo.
Parte de los controles se realizaron con la metodología “embudo”, que obliga a reducir la velocidad y mejora la seguridad del personal, un estándar recomendado por la OMS. Además, en ningún caso está permitido ceder el volante: todos los infractores deben resolver su situación ante Infracciones o la Justicia y cumplir con un taller obligatorio de educación vial de 8 horas.
Menos positivos en alcoholemia no es casualidad, es el resultado de controles firmes y mayor conciencia. Festejar es un derecho, pero llegar a casa sano y salvo es una responsabilidad que nos involucra a todos 💚🚦.